“LAS RELACIONES RESPETUOSAS, AUTÉNTICAS Y LIBRES”

TÍTULO: “LAS RELACIONES RESPETUOSAS, AUTÉNTICAS Y LIBRES”

Autor: José Fernández Aguado.

¿QUÉ ME APORTÓ ESTE LIBRO?

Fundamentalmente pensar en el autoconocimiento, y en cómo desde nosotros mismo podemos llegar a tener relaciones respetuosas auténticas y libres.

Si nos fijamos en el desarrollo que hace el autor dividiendo el escrito en 5 partes (nociones básicas, procesos, las relaciones con los demás, las relaciones con uno mismo y la relación entre la relación con los demás y con uno mismo) observamos como nos muestra un camino para el autoconocimiento y su aplicación práctica en el día a día personal y profesional, sobre todo para los profesionales que nos dedicamos al ámbito de la familia, como los/las coordinadores/as de parentalidad. Completando nuestra formación con herramientas prácticas para mirar desde perspectivas que quizá, no nos habíamos detenido a pensar.

Leer un libro de ensayo siempre es un reto, porque en cada capítulo o párrafo te hace pensar, madurar lo aprendido y en muchas ocasiones volver a leer sus propias páginas. He de reconocer que llegar a la última página me ha supuesto una enorme satisfacción y sobre todo sabiendo que el autor me iba a dejar preguntar y ahondar en ciertas reflexiones y dudas particulares.

No puedo estar más de acuerdo con el Doctor Manuel Villegas Besora (autor del prólogo del libro) en el que se dice que “este es un libro que se lee bien, que te atrapa de la primera hasta la última página”. Lleno de personajes inesperados, basados en las experiencias profesionales y personales del autor, de frases de teóricos, de dichos populares, de ejemplos de personajes conocidos y bibliográficos le dan un tono de cercanía y de realidad pocas veces compartidos

Si algo valoro de un libro es que haga referencias etimológicas que te hacen aprender mejor los conceptos. (Pág. 27 emoción, quiere decir movimiento hacía el exterior: e-motio).

Comienza por una explicación de qué considera simpatía, antipatía y empatía, marcando claramente sus diferencias con unos gráficos que quedan en mi caja de herramientas para explicar a mis alumnos de mediación, así como el ejemplo puesto en la página 28 (que no deja lugar a dudas de la diferencia entre simpatía y empatía).

En la mochila de aprendizaje me llevo conceptos nuevos para mí, como Zona de desarrollo próximo (pág. 45) egocentrismo (pág. 59) permanencia del objeto (pág. 63), asimilación y acomodación (pág. 76) ventana de Johari (pág. 82), las ideas de Whitaker y de Glasser (pág.97) Adler (pág. 150), Zygmunt Bauman (pág.153), Gramsci (pág. 178), Proust (pág.195), Walter Mischel (pág. 236) o Piaget (en numerosas páginas) … y muchos más que seguro me dejo en esta segunda vez que leo el libro.

Lo penúltimo que diré sobre el libro es que me hubiera gustado que en la edición usara más formas tipográficas, quizá y es una opinión, personal claro y sometida a mejor criterio, me hubiera gustado reflejar en cursiva o en otro tipo de letra las partes prácticas o los ejemplos.

Lo último, es que tiene sorpresas escondidas como el final. Y que la sensación de satisfacción de encontrar en alguien no mediático tanto de lo que aprender. Estoy segura de que lo tendré que releer en unos años y que de nuevo aprenderé cosas que esta vez no he visto.

¿A QUIÉN ESTÁ DIRIGIDO?

Si bien ya adelanté que está escrito para todos, porque al final todos queremos ese tipo de relaciones, lo encuentro imprescindible para los profesionales que, de alguna manera se relacionan con los sistemas familiares, porque amplía conocimientos y hace reflexionar en como nos sentimos antes situaciones propias y ajenas.

“Durante nuestra infancia son nuestros padres lo que mediante la relación que establecen con nosotros nos ayudan a definir quienes somos, lo que se llama auto concepto, y que será el núcleo de todo edificio del conocimiento que construyamos acerca de cualquier cosa ” (Pág. 14)

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