CÓMO AFRONTAR UN JUICIO

Autores: Rafa Ariza Guillén, Mª Mar Martínez, Cristina Equiza López (socia de ANCOPA)

¿QUÉ ME APORTÓ ESTE LIBRO?

Suelo comenzar por el principio cuando hago una reseña sobre un libro, pero en este caso, justo al acabar la última página del libro, y no sé que me hizo leerla, porque normalmente leer más allá de: “este libro se terminó de imprimir en los talleres de INO Reproducciones…” es cuanto menos curioso, pero lo hice y me llama la atención que el día que terminó de imprimirse el libro, el día 3 de junio, coincide con aniversario de la muerte de Franz Kafka y aprovecha en ese espacio para poner una cita del libro “El proceso” de este autor. Algo muy acertado a la temática de este libro. Son estos pequeños guiños de los autores, los que te marcan una sonrisa dando un buen cierre a un libro.

Ahora volviendo al principio, este libro me aportó plantearme cómo se vive un juicio desde el punto de vista del cliente del abogado/a…  al final desde mis posibles clientes.

La estructura, adecuada, se divide para mí en dos partes, la primera engloba: cómo enfrentarse a un juicio, sobrevivir a un juicio, cómo enfrentarse al abogado y el proceso. La segunda, reflexiones prácticas sobre el proceso y “protagonista de mi proceso judicial” (análisis de los casos).

Me asalta en este punto, cosa que espero preguntar a los autores, si debatieron que los testimonios y su análisis debía ir seguido al mismo o como está, el testimonio al empezar y el análisis al terminar…

Es un pequeño libro, del que Ángel Dolado (Justicia de Aragón, que escribe el prólogo del libro, define como “un pequeño manual de cómo afrontar un juicio” (Pág. 11)

Cada testimonio, (son 4), es una ventana a una experiencia relacionada con un juicio, y todas tienen en común la expresión de los sentimientos. Sentimientos muy intensos con un factor común, la justicia de los jueces no ha conseguido restaurar ni reparar completamente las necesidades de cada uno de los testimoniantes…

Así acertadamente, en la pág. 53 se dice: “conviene recordar que la Administración de Justicia no es la justicia. (…) la Administración de Justicia es una estructura de la que dispone la sociedad, que dentro de lo que cabe, nos dará una solución, lo más satisfactoria posible, al conflicto para el que hemos solicitado su auxilio”.

Será mi profesión más amada, la de la parte de resolución de conflictos pacíficamente y bajo la premisa del diálogo (concretamente mediadora), la que me lleva a mirar con esta luz todo el texto, y encontrar a cada poco un pensamiento, frase, reflexión que confirma mi profesión y la necesidad de divulgarla.

Pero no es sólo esta visión con la que me quiero quedar y mucho menos quiero que os quedéis sólo con eso porque este libro aporta muchas explicaciones sobre la verdad de un proceso judicial. Ya que un juicio no va a ser como en una película americana en el/la que protagonista sale victorioso/a por encontrar un documento en que se demuestra que tenía razón, por supuesto, en los últimos minutos, ni tampoco es un proceso en el que no tienes garantías y como muchas veces se insinúa, se encarcela al que roba para comer y se deja libres a los políticos corruptos…

Tal como decía Einstein, los autores, explican el proceso judicial de tal manera que tu <<abuela lo pueda comprender>>.

Me gustado cómo explican ciertos conceptos jurídicos como “Quid est veritas” (pág. 33 y ss.) los ejemplos prácticos como el juicio de Jesús de Nazaret (pág. 33) el del ascensor (pág. 37), cómo responder ante una deuda (pág. 52), las posibles respuestas de los jueces (pág. 60), la historia de cuando llegaron los abogados (pág.66) y alguno más: Todo esto sin poder dejar de lado el análisis de los testimonios, que una vez leído el libro te dan una perspectiva diferente para su entendimiento y me quedaré con una reflexión: “ganar un juicio no es sinónimo de tener la razón” (pág. 130).

Finalmente, el libro termina con un glosario de términos relacionados con el mismo título del libro y del cual me he llevado una grata sorpresa ya que no sólo se ha incluido la definición de mediación (pág. 161) sino también con la de Coordinación de Parentalidad (pág. 157).

¿A QUIÉN ESTÁ DIRIGIDO?

Creo que es un libro para estar en la salita de espera de cualquier abogado/a o profesional relacionado con la administración de justicia, incluyendo peritos, porque un libro para leer mientras se espera para tener fecha de juicio, ya que si no conoces el proceso judicial, te tranquiliza y te prepara dando una dosis de realidad a los justiciables sobre la realidad práctica de la Administración de justicia.

Eso no obsta a que se pueda leer por cualquier persona de a pie, porque al final todos somos justiciables al vivir en sociedad…

 “Podemos tener la plena convicción de que tenemos todos esos derechos, pero no será cierto mientras los demás no nos los reconozcan” (Pág. 93)

 

 

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