HIJOS INGRATOS

 

HIJOS INGRATOS

(El título, con colores, justo en el IN ¿es un guiño del autor?)

Autor: Pascual Ortuño

Colaboradore/as: Dominic A.D´Abate, Connie Capdevila Brophy, Francesc Reina Peral

¿QUÉ ME APORTÓ ESTE LIBRO?

Es un libro cómodo y fácil de leer, un paso más a “Justicia sin jueces“ y de esos que te hacen pensar. Hace reflexionar desde diversas perspectivas, como madre o padre, como hija o hijo, como abuelo o abuela y sobre todo como profesional del ámbito de la familia.

Es un libro de difusión, con historias difíciles, asombrosas, duras y llenas, nos pese o no, de realidad. Las historias, dan pie a que el autor y sus colaboradores, reflexionen sobre el caso, hagan sugerencias, pongan unas orientaciones prácticas y cuestiones legales y judiciales a nivel de todo lector.

Esta, quizá sea la mayor aportación del libro, que cada historia lleva aparejada unas secciones, para conocer que implican estas situaciones desde varios ámbitos de actuación.

Un texto cuidado, con píldoras de cultura clásica (pág.181) “El pobre carece de muchas cosas, pero el ingrato y el avaro carecen de todo” Séneca, de cultura popular (aún resuena en mi cabeza la canción del anuncio de un conocido turrón…) (pág.15) del refranero español (pág. 55) y de cultura literaria (pág.76, 138, etc.). Que en su forma de presentación, muy periodística, con frases reales de protagonistas de estas situaciones, hace que la lectura sea muy dinámica.

Desde un punto de vista didáctico, un profesional del ámbito de la familia puede encontrar una síntesis de puntos fuertes en los que se puede fijar para comenzar una intervención.

Echo de menos conocer un resultado final, quizá sea intención del autor no explicarnos cómo termina en el ámbito judicial…

¿A QUIÉN ESTÁ DIRIGIDO?

A todos y todas, porque al fin y al cabo todos y todas hemos venido de una familia o hemos pasado aunque sea efímeramente por una.

“Todos los casos que se narran son reales, escogidos de mi experiencia profesional como juez de familia, pero en los que la cobertura legal o las soluciones que puede ofrecer el sistema judicial no son adecuadas y, en cualquier caso son insuficientes” (Pág. 14)

 

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