¿Coordinadora de parentalidad?

La coordinación de parentalidad es un servicio de seguimiento intensivo para las familias que se mantienen inmersas en la disputa constante. El objetivo es incrementar la cooperación entre los padres (o entre estos y otros parientes), minimizando el conflicto y los factores de riesgo asociados a una separación con alto grado de litigiosidad.  Se trata de crear el escenario que ofrezca el un desarrollo adecuado de los hijos e hija y de asegurar sus intereses y su bienestar. Todo ello a través de la colaboración entre la red de profesionales operadores familiares. 

Cuando iniciamos el proyecto de Coordinación de Parentalidad en el 2012, las referencias en España y  Europa eran casi nulas. Por ello tuvimos la necesidad de bucear entre los conceptos sobre los cuales se iba a apoyar nuestra nueva profesión.

Conocimos algo de bibliografía estadounidense, la única que se hallaba editada en esos momentos. En las redes solo se encontraban pocas referencias en inglés, o asociaciones profesionales que ofrecían el servicio integral. Si queríamos profundizar teníamos que recurrir a libros editados en EEUU o las directrices diseñadas por la AFCC (Association of Family and Conciliation Courts). Todo ello estaba concebido en un contexto y marco legal lejano, muy diferente al español.

Han pasado seis años y se han hecho grandes avances. En los buscadores se encuentran decenas de páginas aludiendo a la coordinación de parentalidad. No obstante, también se halla indistintamente, términos como coordinación parental, coordinación de coparentalidad, coparentalidad, plan de parentalidad,…

En la primera edición del libro La Coordinación de parentalidad, nos encontramos con la disyuntiva entre el nombre coordinación parental (o de crianza, traducción del inglés) o coordinación de parentalidad (¿parenthood?). 

(punto y seguido, no punto y aparte) Y… (quitar puntos suspensivos) es que para entonces, psicólogos, antropólogos, incluso operadores jurídicos y estudiosos de la evolución del sistema familiar, habían constatado la diferencia entre la familia de principios del siglo XX, (quitar coma) a la actual del siglo XXI.

De este estudio surgió la necesidad de incorporar el término “parentalidad”  diferenciándolo del de “parental”.

Atendiendo esta revisión sobre la evolución de la familia y del contexto en que nos encontramos, no cabía duda que el nombre que nos definía mejor era coordinación de parentalidad.

¿Cuál es la diferencia? ¿ Somos coordinadoras o coordinadores parentales o coordinadoras o coordinadores de parentalidad?

Comenta el artículo