Circuito de Coordinación de Parentalidad Modelo Ancopa

 

CIRCUITO DE COORDINACIÓN DE PARENTALIDAD

MODELO ANCOPA

 

Introducción

El circuito que presentamos tiene como objetivo servir de guía, a modo de protocolo, para cualquier profesional que se inicia en el ámbito de la coordinación de parentalidad.

Este circuito es el fruto de años de experiencia y formación de profesionales provenientes de diferentes disciplinas, pero que tienen en común el trabajar con crisis familiares, por lo que confiamos que el presente circuito sirva para todos y todas las profesionales de la Coordinación de Parentalidad (y disciplinas afines), ya trabajen en pareja o en equipo.

La coordinación de parentalidad es un servicio especializado de apoyo intensivo para las familias que se mantienen inmersas en la disputa constante, principalmente tras la ruptura de pareja. El objetivo es incrementar la cooperación entre los progenitores, o, en su caso, entre estos y otros parientes, minimizando el conflicto y los factores de riesgo asociados a una separación con alto grado de litigiosidad. Se trata de propiciar el escenario que ofrezca un desarrollo adecuado de los hijos e hijas y de asegurar sus intereses y su bienestar.

Nos estamos refiriendo al interés superior del menor. Es un principio que de alguna forma obliga a las Instituciones, especialmente a las judiciales, a velar en cada caso que les es sometido a estudio y a decidir siempre teniendo este principio del favor filii como rector de las decisiones, por encima de los derechos individuales de cada uno de los progenitores.

Este circuito está compuesto de 20 pasos. Es el resultado de la experiencia hasta este momento del 2019. Posiblemente con el tiempo pueda darse algún cambio, especialmente cuando aumente nuestro bagaje y podamos compartir experiencias entre todas las comunidades autonómas de España sumada a la de otros países.

Para facilitar la escritura y crear un lenguaje común entre los profesionales, abreviaremos de la siguiente manera:

CoPa= Coodinación de Parentalidad

Copa= profesional de Coordinación de Parentalidad (el o la Copa o Co-copa)

Copar= el verbo: hacer Coordinación de Parentalidad

La CoPa es una forma de auxilio y apoyo judicial para favorecer la labor de decisión en situaciones de ruptura de la convivencia de los padres con hijos a cargo que mantienen situaciones litigiosas. Dada la gran cantidad de trabajo que deben desarrollar los y las juzgadoras, así como del gran volumen de información que reciben diariamente, es posible, que como pasó con la mediación, no les llegue de forma adecuada la difusión de este recurso o les pase de largo. Hace falta, pues, dar a conocer la función de los/as Copas para poder descargar el sistema judicial compartiendo así la finalidad del bienestar de los niños y niñas.

1.- Difusión del servicio de CoPa.

Tal y como indica George Steiner: “Lo que no se nombra no existe”.

Quisiéramos primeramente hablar de una fase que en ocasiones se obvia, pero que es vital. Esta es la de difusión.

Actualmente, la CoPa está en vías de desarrollo, por lo que si realmente se quiere que forme parte de los recursos de protección de los menores, el primer paso será dar a conocerlo a todos los/as operadores jurídicos y sociales, para que, llegado el caso, puedan derivar a CoPa.

Nombrar las cosas nos acerca a ellas y logra que adquieran vida. Queremos hablar de la Coordinación de Parentalidad para que permanezca entre nuestras profesiones. Es altamente recomendable su difusión y, si es posible, visitando y hablando directamente con jueces y juezas, magistrados/as, así como con el resto de operadores jurídicos, Servicios Sociales, Salud, Enseñanza, Dirección General de la infancia y todos los profesionales de los cuales dependa la gestión del buen trato infantil y adolescente.

Todo ello sin obviar la publicación en revistas u otros lugares especializados de investigaciones y estudios y análisis de casos, jornadas, congresos, mesas territoriales.

2.- La derivación del/a juez/a

Entre todos los expedientes a resolver, el o la juez/a, es muy probable que valore la idoneidad de derivar a una coordinación de parentalidad. Aunque no existe óbice a que se produzca en cualquier momento procesal, lo cierto es que la designación de la CoPa, generalmente se efectúa en procesos de modificación de medidas o de ejecución de la sentencia.

¿Qué es lo que tiene en cuenta el órgano judicial a la hora de derivar a CoPa a las partes litigantes?

Hoy en día son cada vez más los jueces y juezas que están a favor de este tipo de intervención en procedimientos de divorcio de alta conflictividad (se trata de divorcios o separaciones cronificados judicialmente).Ello responde a que, por un lado, este tipo de procesos implican la utilización desproporcionada de los recursos judiciales y extrajudiciales (se estima que ocupan 90% del tiempo de todos los profesionales implicados), y por otro, y quizás la razón más importante, que dicha vía, la judicial, no resuelve el problema en cuestión, todo lo contrario, lo agrava, siendo los menores quienes quedan desprotegidos del amparo proclamado por nuestro ordenamiento jurídico, es decir, el interés superior del menor.

Entonces, lo que hace que los tribunales recurran a la CoPa es la complejidad del conflicto familiar, en la que se dan cuenta de que para proteger a los y las menores es precisa la intervención de profesionales altamente cualificados en conflictividad.

Para ayudar a definir dicha complejidad, en el I Congreso Internacional de Coordinación de Parentalidad 2018, se definieron unos indicadores que constan en las conclusiones de ese congreso.[1] Estos indicadores sirven de guía para poder determinar cuándo se necesita el recurso.

Como veremos más adelante, unos de los puntos clave para que una coordinación de parentalidad llegue a buen puerto es la correcta designa que desde los juzgados se haga.

3.- Providencia a los letrados, (excepcionalmente)

Depende del juzgador/a nos podemos encontrar que se mande una Providencia a los letrados si la CoPa se asigna antes de la ejecución de sentencia.

Este fue el caso del primer proyecto Piloto en el Estado español en coordinación de parentalidad, donde se estableció un protocolo juntamente con la jueza.  En el mismo se decidió enviar una Providencia  a los letrados indicando  el inicio del proceso y quiénes eran los profesionales  asignados. Cuando los letrados recibían la Providencia se ponían en contacto con dichos profesionales, quienes informaban sobre el proceso y cómo debían de proceder.  En este caso estamos hablando de la fase anterior a la de la ejecución de sentencia.

En algunos partidos judiciales alejados de grandes núcleos urbanos puede seguir practicándose este procedimiento por proximidad entre los operadores familiares al juzgado y por los vínculos profesionales que puedan haberse establecido.

4.- Elección de los profesionales Copa (dependiendo del juez)

En experiencias desarrolladas en el Estado español los y las magistradas y jueces disponen de una lista de profesionales a la que recurren para poder elegir un coordinador de parentalidad. En algunos casos se ofrece a los letrados la posibilidad de escoger tres profesionales de la lista, quienes se ponen de acuerdo para ofrecer uno solo.

Tomando a Catalunya como ejemplo existe una lista de profesionales formados en el Centro de Mediación de la Generalitat.  En este caso el juzgado escoge al azar un profesional de la lista. En ocasiones también se recurre a colegios profesionales como, por ejemplo, el de Psicología o a una Asociación especializada.

En proyectos piloto como el de la Comunidad valenciana la CoPa se otorga al equipo psicosocial adscrito al juzgado concreto para que intervenga en los casos oportunos.

También se sabe de comunidades autónomas que han convocado un concurso público para contratar una empresa externa especializada en atender casos de coordinación de parentalidad.

5.- Designa del juzgado a los/as Copas

Para cumplir los trámites de manera protocolaria, una vez ya se ha escogido la persona encargada de llevar a cabo la coordinación de parentalidad, se emitirá un documento el cual notifique dicha designa. Seguidamente, se citará a la persona escogida para que se dirija al juzgado o institución para firmar la aceptación.

6.- Aceptación de la designa

La profesional, habrá de firmar el acta donde consta que acepta la CoPa o bien declinará su designa hacia otra Copa. Recogerá la resolución judicial donde consta el encargo que se hace al Copa. Aceptar la designa representa mucha responsabilidad, especialmente cuando la CoPa se encuentra “en pañales” y necesita muchos cuidados. Normalmente, el/la profesional estará desarrollando otras actividades laborales. Se prevé que los primeros días el caso va a ocupar 10 horas por semana. Es importante tenerlo en cuenta, ya que además de esa cantidad de horas, se va a requerir una gran atención y por lo tanto, un tiempo de calidad que se tendrá que administrar con la CoCopa.

7.- Pedir cita al/la juez para establecer una reunión con él/ella.

Con la finalidad de conocer mejor el motivo de la demanda, se pide al juez o jueza tener una entrevista con él/ella y tener un primer contacto, ya que probablemente vamos a tener que coordinarnos con ella.

Conociendo el volumen de trabajo que tiene el/la juez/a es importante informar que esa reunión solo va a “robarle” entre 15 o 20 minutos ya que la finalidad es tan solo presentarnos.

No obstante, en bastantes ocasiones, la reunión de presentación dura más a demanda del juez/a. Esto es debido al interés que muestra y que consideramos muy positivo pues permite coordinar el servicio de CoPa con el órgano judicial.

8.- Reunión con el/la juez:

Una vez conseguida la cita, nos presentamos como equipo. Para ello siempre acudimos dos personas. Quizás eso parezca extraño al/a magistrado/a, ya que están acostumbrados a relacionarse con profesionales que trabajan de forma individual. Le explicamos que intervenimos interdisciplinarmente para poder dar una respuesta más eficaz dada la complejidad con la que nos vamos a encontrar. No obstante, la persona designada será la única encargada referente y responsable de mantener siempre la comunicación con el juzgado.

Probablemente, a día de hoy del 2019, nos encontraremos con un magistrado o magistrada sin demasiada experiencia en este tipo de derivaciones, es por ello que consideramos muy importante esta reunión ya que ofrece la oportunidad de informar sobre el procedimiento, comentar las dudas que pueda tener y establecer el vínculo de confianza profesional.

El juez/a, con mucha seguridad, explicará la historia del caso. Si lo ha derivado es por la dificultad que se le presenta y compartirlo será un “consuelo”. Al escucharle, podrá comprobar que sabemos de qué está hablando, ya que probablemente, la dinámica disfuncional de la familia en cuestión, tendrá alguna similitud con algún otro expediente que conste en nuestras memorias como casos de familias en las que hemos intervenido.

En la misma conversación tendremos que detectar (si no, se deberá preguntar) las expectativas que tiene respecto al equipo, que se espera de nosotras.

Podemos ir tomando breves notas con la finalidad de no parecer que se presta más atención a lo que se escribe que a quien se está escuchando.

Otra finalidad de la reunión será definir la comunicación que vamos a mantener: por correo electrónico, por whatsapp, teléfono, reuniones presenciales, la periodicidad de esta comunicación, si será directa o prefiere que lo hagamos con alguna persona de su equipo.

También necesitaremos averiguar la periodicidad de los informes que desea recibir (normalmente son trimestrales), acordaremos la duración del proceso. Con respecto al tiempo que durará el proceso, es posible que lo hallemos ya definido en la sentencia. Si no es así, pactaremos un espacio mínimo de 6 meses para poder empezar a ver algún resultado. Estos 6 meses son un tiempo muy ajustado, por lo tanto, rebajar esta cifra no se considera adecuado debido a la complejidad en que nos vamos a encontrar. Claro que siempre pueden haber excepciones. Es el caso de una magistrada que dictó en la sentencia que se recurriera a coordinación de parentalidad para una revinculación paterno-filial. Puso una fecha exacta para que se encontraran padre e hija. Desde que se dictó la sentencia hasta que se nos derivó el caso pasaron dos meses. Cuando empezamos a recibir a la familia faltaban solo tres meses para la fecha señalada. Evidentemente, el trabajo realizado exigía un plazo más largo y así se hizo.

Antes de haber acudido a esta reunión, posiblemente se haya puesto en contacto con nosotras el o la letrado/a de la administración de justicia (anteriormente secretario/a judicial). Si no es así, le pediremos que nos lo presente o en su ausencia, que nos facilite su nombre. La finalidad es que el o la letrada de la administración de justicia nos dé acceso al expediente que contiene los datos con el que habremos de trabajar.

Otro objetivo es conseguir el acceso a las instituciones y profesionales que estén operando con la familia. En pasos anteriores, se ha visto que necesitamos firmar la aceptación de la designa. Ese documento nos puede servir para presentarnos a dichos profesionales como personas autorizadas y respetando la confidencialidad. No obstante, le podemos pedir que se nos haga un documento más explícito que nos dé acceso a mantener entrevistas. Hay que señalar que desde nuestra experiencia, en casi todos los casos se nos han abierto las puertas, mostrándose colaboradores/as y facilitando la labor. Bien alejados de ponernos trabas, siempre hemos podido sentirnos acompañados/as los unos con los otros /as, compartiendo dificultades y aciertos.

Una parte muy importante de esta reunión es solicitar al/a magistrada que nos facilite una comparecencia (reunión de presentación en el juzgado con las partes más letrados y el equipo CoPa (informando antes al letrado/a de la administración de justicia y al/la fiscal por si se cree conveniente asistir).

El motivo de esta comparecencia es dotar de autoridad al equipo CoPa. El efecto que produce en ciertos padres, madres o tutores, al ver al/a juez que introduce a los profesionales de CoPa, es que se les legitima en sus actuaciones posteriores, viendo los/as letradas que se les tiene en cuenta desde el principio, ofreciendo un escenario de trabajo en equipo. De esta manera, es posible que las partes acepten entrar en el proceso con más seguridad.

La duración de esta comparecencia es aproximadamente de una hora, pero se informa al/a magistrada que su intervención no tiene por qué alargarse más de 10 minutos, pues tan solo es para presentarnos y ofrecer un espacio de encuentro entre las partes y sus abogados/as con los/as Copas donde estableceremos unas bases de acuerdo: el inicio de un proceso para el bienestar de sus hijos/as.

Si el/la juez acepta, saldremos con un fecha determinada para ese primer encuentro. Finalizada esta reunión, como nos hallamos en el juzgado, podemos aprovechar la ocasión y citarnos con el/la letrado/a administrador de justicia para que facilite el acceso al expediente. Bien puede ser en ese mismo momento o nos puede dar cita para otro día.

9.-Revisión del expediente judicial

En el mismo juzgado, la persona que vela por el expediente que necesitaremos, nos lo facilitará para extraer los datos más relevantes que nos servirán para elaborar la historia judicial y constatar que no hay ningún impedimento para abrir el proceso.

10.- Reunión interna entre Copas.

Esta reunión tiene como objetivo la apertura de expediente. Rellenar el documento: presentación introductoria del caso.

Este documento nos sirve de carátula del expediente y viene a ser una “instantánea” del caso. Será la primera información que nos encontraremos al abrir el expediente. En él se presentarán los datos claves para reconocer y nutrirnos de forma rápida y sintética acerca del asunto: breve historia, genograma, antecedentes, historia cronológica e indicadores. El documento es también de gran utilidad para identificar entre los distintos expedientes y facilitar el trabajo cuando han de intervenir los distintos miembros del equipo de coordinación de parentalidad.

La finalidad es que solo con una primera ojeada, veamos de qué familia se trata.

Es una de las primeras actividades que hacemos con nuestra Co-copa y la que nos da pie a prepararnos para el escenario que compartiremos a medida que nos vayamos “introduciendo” en la familia.

11.- Comparecencia ante el/a magistrada + familia en equipo

Llegado el día acordado previamente, seremos presentadas ante los miembros de la familia y sus representantes. Esperaremos a que el /a juez/a haga la introducción y que dé paso a nuestra intervención. Explicaremos en qué va a consistir el proceso. Les presentaremos el documento “contrato”, donde quedan reflejadas las características del proceso, las funciones de las Copas, los compromisos por ambas partes, la cantidad a abonar y cualquier otro aspecto que se considere oportuno.

Es posible que en este momento debamos negociar algún cambio que constará en dicho contrato. Esta reunión nos ofrece mucha información sobre las relaciones establecidas, de ahí que destaquemos su importancia y la necesidad de prestar extremada atención.

Firma del contrato: Con el beneplácito de los/as letrados/as las partes consentirán firmar el contrato ya que en él consta que todo lo propuesto es por el bien de sus hijos/as. En el caso que no se quiera firmar, se averiguará el motivo y se trabajará en ese sentido para apelar su voluntad. Nos hemos encontrado con personas que se han negado por cuestiones económicas. Partimos de que el servicio no es gratuito teniéndose que abonar entre las partes. Si son personas que disponen de justicia gratuita, difícilmente van a poder pagar los honorarios. En este momento todavía no hay legislación para que sea sufragado por la Administración Pública.

Aprovecharemos al finalizar la reunión para que el juzgado gestione la provisión de fondos con las partes.

12.-Concretar citas con las partes

Quizá el mismo día de la reunión en el juzgado, después de la firma del contrato ya podamos concertar entrevistas con las partes.

Excepto en los casos pertenecientes al proyecto piloto de Sabadell, las familias atendidas hasta hoy nos han llevado a mantener las primeras entrevistas individualmente, en ninguna ocasión conjuntamente. Esto es debido a la tensión comprobada en la primera reunión de presentación en el juzgado. Eso nos mostraba que citarlos conjuntamente no era oportuno.

Es habitual que cada uno quiera ser el primero en ser citado con la finalidad de que se escuche su versión antes que la de otros miembros. Es por ello que evitaremos dar la cita delante de ambos a la vez.

13.-Reunión de equipo previa a la/s entrevista/s: Documento Formulario/ Acta sesión CoPa.

Este documento viene a ser una ficha donde se recoge muy brevemente todo aquello que nos va a servir antes y después de cada sesión o de cada intervención con algún profesional. Ficha a ficha se configura un auténtico cuaderno de bitácora. La diferencia añadida es que se va a llenar reflexionando conjuntamente los/as Copas, enriqueciendo la visión y pudiendo contrastar la evolución de los miembros de la familia.

14.- Entrevistas individuales iniciales

En esta primera cita con cada miembro de la familia se le pasa un breve cuestionario inicial para saber el grado de estrés y sus expectativas. A través de la conversación, se irá construyendo el genograma y diseñando la historia de vida así como la del conflicto.

15.- Final de entrevista: Reunión de equipo CoPa: Doc Formulario/Acta sesión CoPa.

La ficha está diseñada para poder introducir los datos antes y después de la visita y para evaluarla al terminar. Entre los objetivos definidos anteriormente para recoger datos, está el de proporcionar el clima adecuado para que se genere el vínculo profesional. Confeccionaremos un resumen sintético de lo que hemos hablado y lo mandaremos por correo electrónico a las personas de la familia que hayan asistido.

16.- Finalizadas las entrevistas con los principales miembros de la familia, se elabora el pre-diagnóstico.

El documento pre-diagnóstico es el resultado del análisis de las entrevistas de los principales miembros de la familia. Identifica de todas las partes directas e indirectas cuales son sus posiciones, intereses y necesidades, observamos como son sus comportamientos ante el conflicto, qué tipo de comunicación existe entre ellos, estilos educativos, relacionales, competencias,…son entre otros, los ítems que examinamos para determinar un adecuado plan de intervención.

17.- Plan de intervención

Esta etapa es la más larga y donde vamos a tener que evaluar los pequeños o grandes cambios: Revisar Plan de Parentalidad, si existe. Elaborarlo en su defecto. Entrevistas con los otros miembros de la familia extensa. Entrevistas con los operadores familiares. Revisión del diagnóstico.

18.- Supervisión (1 vez al mes, mínimo)

La supervisión es considerada obligatoria por haber sido comprobada su eficiencia.

Debido a la gran responsabilidad de esta práctica profesional y que exige tener capacidad de respuesta, se considera imprescindible la supervisión mensual.

La supervisión es un proceso de asesoramiento a profesionales que necesitan ampliar sus competencias y/o su perspectiva para poder gestionar las dificultades en su trabajo.

La supervisión entendida como una práctica, ofrece la oportunidad de revisar los valores, actitudes propias y aplicar los principios deontológicos en la intervención, identificando los límites, carencias y potencialidades personales.

En el espacio de supervisión se pretende aumentar las posibilidades de sentirse más competente y autónomo delante del elevado nivel de complejidad.

Las sesiones se pueden llevar a cabo a través de una plataforma audiovisual, sin perder ni un ápice de eficacia.

En nuestro modelo ANCOPA se exige este espacio.

19.- Informe de devolución al/la juez (en la periodicidad acordada con el/la Magistrado/a)

Normalmente, y para que pueda existir un seguimiento por parte del órgano judicial, se suele establecer informes cada tres o seis meses según los casos.

En el contenido de este informe constará el nivel de evolución desde la situación inicial hasta la de la fecha en que se emite el documento, destacando los cambios mínimos y de otras índoles si los hubiera. Se definirá la metodología empleada, las fechas de cada intervención, así como quienes la han protagonizado. Aquí también se puede hacer alguna propuesta, si se considera oportuno para una óptima evolución del proceso.

20.- Cierre y Seguimiento

Teniendo en cuenta que un proceso de coordinación de parentalidad es un servicio de apoyo intensivo a la familia, hemos observado en alguna ocasión que se generan dinámicas de acomodación/dependencia o mala utilización del servicio si no se realiza un buen cierre del proceso. Por ello en el diseño de la metodología, aportamos un “ritual” de cierre y que hace consciente el trabajo que han hecho hasta esa fecha y el camino recorrido.

En cuanto a la fase de seguimiento después del cierre:

– seguimiento semestral el primer año

– seguimiento anual el segundo y tercer año

 

FIN PRIMERA VERSIÓN 5 DE MARZO DE 2019

[1] https://www.ancopa.org/congreso-ancopa-2018/#1546632200498-b058ac4b-d469

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